La memoria de la Fundación Sida y Sociedad del año 2008 que ahora presentamos es el fruto de 5 años de trabajo continuo en Guatemala.
Cinco años durante los cuales hemos aprendido, hemos establecido alianzas y hemos consolidado los proyectos iniciales en programas.
Creo que los resultados que se presentan dan cuenta de las bondades del modelo de intervención elegido por la Fundación. En primer lugar, las intervenciones integrales consideran los componentes biomédicos, conductuales y estructurales. Un escenario en donde se continúa sin tener una vacuna preventiva efectiva para prevenir el VIH y que de consistencia a los resultados de los diversos ensayos clínicos (exceptuando la circuncisión), confirma el pesimismo para encontrar soluciones drásticas a la pandemia.
Es necesario utilizar conjuntamente los resultados obtenidos de los estudios observacionales que han demostrado tienen algún efecto, y asociar las intervenciones comunitarias a los servicios clínicos de las Clínicas Barcelona, experiencia que ha sido totalmente acertada. La oferta de estos servicios ha permitido acceder a las poblaciones vulnerables, mientras que el trabajo diario de los educadores aumenta la demanda de servicios. La prevención y el diagnóstico y tratamiento de las ITS/VIH no pueden ir por separado.