CAT |  CAST |  ENG |
|COLABORA|CONTACTA Notícias RSS RSS|
Fundació Sida i Societat Fundació Sida i Societat
Documento sin título
Ver notíciasVer AgendaVer proyectos
OTROS PROYECTOS
VIH-SIDA en Guatemala
>>Ver detalle
La cuestión no es sida o no sida
>>Ver detalle
 NOTÍCIAS
EL SIDA, ¿UNA EPIDEMIA SECUESTRADA?
EL SIDA, ¿UNA EPIDEMIA SECUESTRADA?

Fecha de publicación: 29/01/2010

01/12/2009-El Periódico de Catalunya
Autor: Jordi casabona, Presidente de la Fundació Sida i Societat

Pero, curiosamente, el sida se ha alejado de los medios de comunicación, y el mensaje de que la epidemia sigue descendiendo gracias a los tratamientos es aún frecuente. Parece como si el éxito logrado con los ARV para convertir esta enfermedad en una infección crónica y procurar una buena calidad de vida a los afectados se haya extrapolado al propio curso de la epidemia. Pero, como indican los datos sobre VIH de las comunidades autónomas que los tienen, el número de nuevos diagnósticos se mantiene estable y en algunos subgrupos incluso ha aumentado .

En segundo lugar, es importante recordar que el sida ha sido uno de los catalizadores más importantes de la segunda mitad del siglo XX, no solo desde una perspectiva médica, sino también social, económica y política. La infección por el VIH ha servido para desarrollar nuevas técnicas de investigación, para defender derechos humanos y civiles, para crear una masa crítica sin precedentes entre los afectados, para cambiar radicalmente la forma de comunicación entre pacientes y médicos, para revisar las relaciones internacionales y el papel de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales; para forzar la corrección política del lenguaje y, en definitiva, para generar fondos y cambiar las agendas políticas. Nada de ello hubiese sido posible sin la excepcionalidad y la visibilidad que siempre han rodeado al VIH/sida. Un un buen ejemplo de ello es la creación de una agencia específica por parte de la ONU: la Onusida.

Sin embargo, en los países con acceso universal a los ARV la excepcionalidad, la corrección política del lenguaje y la visibilidad pueden pasar fácilmente de ser una herramienta de liderazgo para el cambio, a una finalidad. Se genera entonces un discurso políticamente correcto, pero vacío de contenidos y cada vez más alejado de los principios técnicos de la salud pública. Hace poco, un buen amigo homosexual me decía que es hora de decir claramente que los hombres que tienen relaciones con hombres son un «grupo de riesgo», porque, de otro modo, es muy difícil defender que se dé prioridad a las acciones dirigidas a este colectivo (en el que se ha producido un importante rebrote de infecciones). Hasta hace poco, este comentario habría sido imposible. De la misma forma, ahora hay que facilitar al máximo la realización de la prueba diagnóstica del VIH, puesto que la excepcionalidad en torno a esta prueba puede acabar reforzando las actitudes de estigmatización que se pretenden evitar. O, para seguir con ejemplos, si en los años 80 algunos sectores no aceptaban la explícita promoción del uso del preservativo, ahora resulta también difícil decir que la disminución del número de contactos sexuales es una manera más de disminuir la propagación del VIH.

Revisar el discurso nunca es fácil; especialmente cuando son temas socialmente sensibles y para los que no tenemos la solución técnica ideal. En efecto, los tratamientos por el VIH no son curativos y la única intervención preventiva que ha resultado eficaz en un ensayo clínico –incluyendo las vacunas– ha sido la circuncisión masculina en países de alta incidencia. Además, el sida magnifica las carencias de las sociedades y, por tanto, el discurso también está mediatizado. En nuestro contexto, la poca tradición en servicios comunitarios, la escasa cultura del debate y el consenso, el culto a la personalidad, la politización del debate técnico, la escasez de periodistas especializados y el dominio del paradigma biológico e individual sobre el social y de salud pública son algunas de las cosas que mediatizan el liderazgo y el discurso formal y, por tanto, la respuesta a la epidemia.

POR ÚLTIMO, la corriente de opinión que se crea para usar los ARV también para prevenir la infección por el VIH añadirá importantísimos retos a la ya compleja respuesta hacia esta epidemia. El futuro inmediato de la prevención y control del VIH/sida y otras infecciones de transmisión pasa por la implementación de intervenciones que integren los aspectos biomédicos, los conductuales y los estructurales. Es un buen momento para revisar la respuesta. Para hacerlo hay que adaptar los mensajes a la evolución de la epidemia y de su contexto y a la evidencia científica de la que disponemos, evitar la autocomplacencia y asegurar que el discurso políticamente correcto vaya acompañado también de las acciones más adecuadas. Más allá de protagonismos, sigue siendo imprescindible la colaboración de todos: administraciones, especialistas, profesionales, afectados, activistas... Tenemos más conocimiento que nunca, pero no debemos dejar que el discurso y la visibilidad secuestren la respuesta.

 NEWSLETTER
Quieres recibir nuestro boletín mensual con la agenda y los últimos datos sobre la fundación?
>> REGÍSTRATE
 TRABAJA CON NOSOTROS
 COLABORA
Haz tu donativo a:
  2100 1073 23 0200182131
 LINKS DE INTERÉS
 AGENDA
2010
« JunJul Ago »
12 34
56789 1011
12131415 16 1718
1920212223 24 25
262728293031
 ¿QUÉ BUSCAS?
concierto palau robert solidario derechos humanos aborto salud reproductiva mangua vih sida arv sida i societat jordi casabona onusida salut sexual dia mundial contra el sida cooperación documental tomasi redes guatemala mts sensibilización p2p
 
© 2008 Computer Wealthy & Co.Design.| Ley de Protección de datos | Mapa del sitio web | FUNDACIO SIDA I SOCIETAT | Carrer Ribes, 91, baixos | 08013 Barcelona (España)  tel.: +34 933 967 820 |